lunes, 28 de noviembre de 2016

El Pozo Negro, Fuentes de Ayódar

Sierra de Espadán, Castellón



El Pozo Negro es uno de los parajes más singulares del Parque Natural de la Sierra de Espadán y el más visitado de Fuentes de Ayódar, sobre todo en verano.





El Parque Natural de la Sierra de Espadán está situado al suroeste de la provincia de Castellón, en las estribaciones del Sistema Ibérico, delimitado al norte por el valle del Mijares y al sur por el río Palancia. Es el segundo espacio natural protegido más grande de la Comunidad Valenciana. Se caracteriza por ser un terreno abrupto y escarpado, de fuertes contrastes, de elevadas cimas e irregulares crestas a ramblas y barrancos profundos con interesantes contrastes cromáticos. Un espacio con frondosos bosques y numerosas fuentes de gran valor ecológico.





El río Chico ha labrado en las areniscas, a lo largo de los años, una poza muy profunda, un Pozo Sin Suelo, como conocen al paraje en la vecina localidad de Torralba del Pinar. Llámese Pozo Negro o Pozo Sin Suelo, en lo que sí que coinciden ambos municipios, y todo el que se acerca hasta este lugar, es que se trata de un espacio muy hermoso, de aguas frescas y cristalinas, y que es, sin duda, una de las piscinas naturales más bellas de la provincia.







Para llegar al Pozo Negro nos dirigimos hasta Fuentes de Ayodar, por la CV- 205, una carretera en buen estado que finaliza en la localidad. Tras aparcar el vehículo nos dirigimos hacia el final de la población en busca de la pista forestal que va hasta Torralba del Pinar, hormigonada en un principio y que continua con firme de tierra compactada, con pocas sombras, en suave y continuo ascenso. 




Tras unos 2 kilómetros caminando por la pista desde el pueblo, se llega a un desvío sin señalizar, la pista principal continua hasta Torralba, y el camino de la derecha, con una bajada pronunciada, conduce al merendero de la fuente del Zuro. Desde allí, remontando el curso del río por un sendero corto, con tramos un poco complicadillos, llegaremos al objetivo de nuestra excursión, El Pozo Negro o Pozo Sin Suelo.









Un rincón poco conocido de la provincia de Castellón de una belleza que salta a la vista. 






El regreso lo efectuamos por el mismo recorrido a la inversa.


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sábado, 19 de noviembre de 2016

El Jinquer y sus Castaños

Parque Natural de la Sierra de Espadán, Castellón



Seguimos disfrutando de los colores del otoño, en esta ocasión en El Jinquer y en su bosque de castaños, en el interior del Parque Natural de la Sierra de Espadán de Castellón.





El Parque Natural de la Sierra de Espadán es el segundo espacio protegido más extenso de la Comunidad Valenciana. Un terreno abrupto, de fuertes contrastes, de elevadas cimas e irregulares crestas a ramblas y barrancos profundos con interesantes contrastes cromáticos. Un espacio con frondosos bosques y numerosas fuentes. El alcornoque es una de las especies más representativa del parque, con una amplia tradición de manufactura del corcho. 





En la Sierra de Espadán se encuentran los mejores alcornoques de la Comunidad Valencia, siendo las poblaciones de Aín, Alfondeguilla, Alguimia de Almonacid, Almedíjar, Artana, Azuébar, Chóvar, Eslida y Vall de Almonacid donde mayor número de ejemplares podemos encontrar.






La Sierra de Espadán, precisamente por lo abrupto de su territorio, fue uno de los últimos enclaves de resistencia morisca antes de su expulsión, de ellos nos quedan (entre otras cosas) topónimos y muchos castillos, como los de Ayódar, Almedijar, Eslida y muchos otros.






Nosotros nos dirigimos hacia El Jinquer, hacia el despoblado primero y al bosque de castaños después, pero no sin antes pasar por Eslida donde se encuentra el Centro de Visitantes del parque, atención al público todos los días de 9h. a 14h. Donde nos atenderán e informaran con mucho gusto, además de proveernos del correspondiente mapa de la zona.






Desde Eslida, siguiendo por la carretera CV-223, nos dirigimos hacia Alcudia de Veo y de allí, tomando la CV-215 dirección Alguimia de Almonacid, después de pasado el kilómetro 1 a mano derecha, comienza una pista hormigonada en un principio, que, tras unos 4 kilómetros nos acerca hasta el pueblo abandonado del Jinquer.







El Jinquer fue levantado en un valle de excepcional belleza, a día de hoy las ruinas se encuentran engullidas por la vegetación y las calles apenas son senderos definidos por el ir y venir de los curiosos que hasta allí nos acercamos. En lo alto de la población, la iglesia, de dimensiones reducidas, de una sola nave y sin techumbre, una pequeña hornacina y dos columnas con capiteles muy deteriorados nos muestran donde estaba el altar. 






En un promontorio de rodeno prácticamente inexpugnable, se encuentra el castillo, desde el que se controlaba el valle y se protegía a sus habitantes. 

Durante la Guerra Civil las casas fueron cerradas y el pueblo quedo abandonado. Muy cerca del pueblo aún se pueden ver trincheras y nidos de ametralladoras.





Siguiendo por la misma pista, que transcurre remontando en paralelo el río Vero, festoneado de chopos con sus inconfundibles y otoñales hojas amarillas, llegamos al bosque de castaños. Un bosque que no está aquí por designios de la naturaleza, si no que fue plantado por alguno de los antiguos habitantes del Jinquer y que el tiempo se ha encargado de asilvestrar. Un centenar de árboles de gran tamaño que hoy forman el único bosque de castaños en la Comunidad Valenciana.





El regreso lo realizamos por el mismo camino a la inversa.






La Sierra de Espadán está llena de lugares de interés: Pueblos, neveras, fuentes, castillos, torres, barrancos, picos, bosques, molinos y ríos, como el río Chico, artífice del paraje “El Pozo Negro”, protagonista de nuestro próximo relato.





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sábado, 12 de noviembre de 2016

El abuelo del bosque, el Faig Pare

Parque Natural dels Ports



Cada año, de manera altruista, los bosques nos regalan todo un espectáculo de color. Entre los verdes más diversos se entremezclan amarillos, ocres, naranjas, rojos y cobres, en especial, especies arbóreas como: hayas, robles, castaños, abedules… Esto es lo viene haciendo, desde hace 250 años, el Faig Pare, un ejemplar de Fagus sylvatica, catalogado como árbol monumental de Cataluña.





En el corazón del Parque Natural dels Ports, en el interior de La Fageda del Retaule, declarada reserva natural parcial, se encuentra uno de los ejemplares más peculiares de la península, un Haya que parece sacada de un bosque encantado, como encantado queda todo aquel que llega hasta ella.






El Parque Natural dels Ports comprende el área de confluencia entre el Sistema Ibérico y la Cordillera Costero Catalana, conformando un abrupto macizo entre Aragón, Cataluña y la Comunidad Valenciana. Uniéndose con el Parque Natural de la Tinença de Benifassà, al norte de Castellón.






Un macizo calcáreo de relieve escarpado y abrupto, un territorio natural, indómito, lleno de vida salvaje. 
A la magnificencia de las montañas se suma el buen estado de conservación, la riqueza natural de sus bosques y los animales que en ellos habitan. La cabra hispánica es su representante más emblemático, junto a ella aparecen grupos de jabalí, águila real y perdicera, halcón peregrino, buitre leonado, azor y búho real, así como importantes comunidades de reptiles.





Nos desplazamos hasta el pantano de Ulldecona, en la Tinença de Benifassà, por la carretera que va de La Sénia a la Pobla de Benifassà, la CV-105, antes de llegar al kilómetro 7 e inmediatamente después de cruzar el puente que salva el embalse, a la derecha, comienza una pista, 
apta para turismos, que nos acerca hasta la cola del pantano. Llegaremos hasta una bifurcación en la que, por la izquierda indica Salt de Rober, tomaremos la pista de la derecha, que no indica nada, tras unos 10 kilómetros llegamos al área recreativa de la Fou: mesas, fuente y aparcamiento, lugar donde dejamos nuestro vehículo, con 4x4 se puede seguir unos 3 kilómetros más. 




Ya caminando pasamos por el Toll dels Sabaters y por la Font del Teix, hasta donde hubiéramos podido llegar con el coche y hay sitio para dejarlo




Después de un larga subida llegamos a un mirador y al final de la pista para los vehículos no autorizados, una puerta impide el paso. Nosotros seguimos chino chano hasta nuestro objetivo.





El Faig Pare no es el único árbol monumental dels Ports, hay un total de 17 entre el interior del parque y en sus inmediaciones: pinos, carrascas, robles, hayas, tejos, olivos,... Por lo que, en la Font de Retaule nos desviamos para contemplar el Pi Gros, un ejemplar de pino de dimensiones descomunales. 





Los árboles monumentales son los seres vivos más grandes del planeta. Además de su excepcional tamaño, esconden magníficas historias que explican su supervivencia y se han ganado el respeto, la admiración y la estima de la gente del territorio. En el PDF podéis ver un mapa con su ubicación.




El siguiente trakc muestra la ruta que seguimos:




El regreso lo realizamos por el mismo camino a la inversa.

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sábado, 29 de octubre de 2016

Sendero Botánico del Moncayo




El Moncayo, una mole enorme, cima más alta del Sistema Ibérico con los 2.315 m. a los que se alza el Monte San Miguel. Frontera natural entre la meseta castellana y el valle del Ebro. A caballo entre Soria y Zaragoza, se divisa desde tierras riojanas, navarras, sorianas y aragonesas. Un espacio único en Europa por su riqueza paisajística, su variedad de fauna y flora, sus fuentes y cursos de agua, y su característico relieve, un enclave orográfico declarado Parque Natural del Moncayo.





La sierra del Moncayo está cubierta por un manto vegetal muy rico y diverso, con una distribución escalonada. Especies de clima mediterráneo en la parte baja, encinas y aromáticas, van relevándose a medida que se asciende por otras especies propias de ambientes húmedos: helechos y musgos, robles, fresnos y hayas, estas últimas a partir de cotas de más de 1.000 metros de altitud. También hay masas de pinares de repoblación y zonas con escasa vegetación en las cotas altas 
de los circos glaciares.




Nos dirigimos al Centro de Interpretación de Agramonte, desde allí parten diversos senderos por los que adentrarse en el magnífico espacio natural.

El parque posee todo un entramado de senderos, refugios, fuentes, miradores, áreas de recreo y aparcamientos. 





Hay itinerarios señalizados de diferentes grados de dificultad: que suben hasta las cimas y que bajan hasta las huertas de los pueblos del entorno, también hay rutas BTT. 






Nosotros elegimos el AG-2, un itinerario peatonal y circular denominado “Sendero Botánico del Moncayo”, que, partiendo desde Agramonte, llega hasta la Fuente de la Teja y regresa de nuevo al Centro de Interpretación. Un recorrido de 2 kilómetros a través del cual podemos adentrarnos en un robledal, un hayedo y un abedular. 








El recorrido comienza desde la pista asfaltada, junto al Centro de Interpretación, y va ascendiendo suavemente hasta la Fuente de la Teja, con un desnivel tanto positivo como negativo de 70 m. Está clasificado como de dificultad baja, señalizado en su totalidad y con una duración aproximada de una hora de marcha efectiva. 








A lo largo recorrido hay paneles informativos de las especies de flora más representativas: enebro, sauce, brezo, rebollo, acebo…






Un recorrido en el disfrutar paso a paso desde el kilómetro 0. 

El otoño es, sin duda, la mejor época para visitar el Moncayo. ¡¡Los bosques están espectaculares!!




Nuestro alojamiento: Castillo de Grisel




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